Cal Berkeley impone autoridad y conquista el Clásico del Área de la Bahía
San José, CA Los Osos se adueñaron del duelo de principio a fin, dominando ambos tiempos para derrotar a Stanford en su propia casa, Maples Pavilion, un recinto vestido de rojo y blanco que no logró intimidar a un equipo visitante sólido, concentrado y con una identidad clara.
Desde el salto inicial, Berkeley dejó en claro que no había llegado a Palo Alto a especular. En el primer tiempo, el equipo mostró un baloncesto colectivo de alto nivel, con un movimiento constante del balón y una distribución inteligente que desarticuló la defensa local. Cal estableció el ritmo del partido a partir de una defensa organizada, física y disciplinada, obligando a Stanford a tomar tiros forzados y a cometer errores no habituales.
Los Osos cerraron la primera mitad con 38 puntos, todos peleados en la cancha, producto del esfuerzo, la intensidad y el compromiso colectivo. Cada posesión fue disputada con garra y entusiasmo, reflejando la importancia emocional de un clásico que trasciende generaciones. El escenario no fue sencillo: Maples Pavilion lucía completamente dominado por la afición de Stanford, que intentó empujar a su equipo desde las gradas, pero el plan de Berkeley se mantuvo firme.
Lejos de naufragar como visitante, Cal Berkeley mostró temple y madurez competitiva. El ruido, la presión ambiental y la condición de rival histórico no alteraron la concentración de los Osos, que regresaron del vestuario con una lectura aún más clara del partido. En el segundo tiempo, Berkeley ajustó su planteamiento defensivo, presionando temprano en transición y cortando las líneas de pase, lo que permitió recuperar balones clave y mantener el control del ritmo.
Stanford, fiel a su tradición, tuvo momentos de reacción y rachas de anotación que amenazaron con cambiar el desarrollo del encuentro. Sin embargo, cada intento de remontada fue neutralizado por la disciplina táctica de los Osos. Cal nunca perdió la calma ni abandonó su identidad de juego, respondiendo siempre como un bloque, sin miedo y con convicción en el plan establecido por el cuerpo técnico.
En el apartado individual, John Camden volvió a ser determinante. El escolta firmó otra actuación sobresaliente, liderando la ofensiva con 25 puntos y mostrando liderazgo en los momentos clave. A su lado, Justin Pippen aportó 18 unidades, confirmando su crecimiento y su importancia dentro del esquema del equipo. Ambos jugadores continúan destacándose no solo por su capacidad anotadora, sino por su equilibrio, visión de juego y compromiso defensivo, siendo piezas fundamentales en el funcionamiento colectivo de Berkeley.
La victoria en Palo Alto no solo representa un golpe de autoridad en el clásico regional, sino que también refuerza el presente competitivo de UC Berkeley dentro de la ACC. Actualmente, los Osos se ubican en la décima posición de la división, conscientes de que cada partido es crucial en una conferencia exigente y llena de rivales históricos.
El calendario no da respiro. En la mira aparece Florida State, un rival fuerte y físico que recibirá a Cal en su casa. En Florida, los Osos deberán enfrentar un ambiente hostil, con una afición local ruidosa que presionará durante los 40 minutos. El desafío será mayor, pero el antecedente en Palo Alto deja una enseñanza clara: si Berkeley mantiene su planteamiento táctico, su intensidad defensiva y su fortaleza mental, tiene argumentos para competir en cualquier escenario.
El miércoles 28 de enero, Cal Berkeley saldrá nuevamente a la cancha ante un equipo capaz de generarles problemas. Será una prueba de carácter y adaptación, un examen de madurez para un grupo que busca consolidarse. Los Osos necesitan demostrar que, sin importar la naturaleza del entorno, son un equipo preparado, adaptable y feroz, dispuesto a defender su identidad dentro y fuera de casa.
Photo: UC Berkeley